El más reciente accesorio, el Tapabocas

En muchos lugares del mundo los confeccionistas han visto en los tapabocas que no son usados para cirugías, la más reciente oportunidad de negocio con la que se puede abastecer el mercado local y también el externo, teniendo en consideración que la clave se encuentra en el diseño.

La moda y el diseño llegaron a los tapabocas y es por ello que innumerables empresas se encuentran invirtiendo y produciendo en tapabocas divertidos para los niños, con los que puedan animarse a utilizarlos. En líneas generales, la moda no suele incomodar y de esta manera lo confirma la pandemia del coronavirus.

El deseo de protegerse de los posibles contagios, acompañado de las exigencias de las autoridades, hicieron del tapabocas un accesorio realmente indispensable, con el que se abrió la oportunidad para las empresas que producen prendas quirúrgicas, pero también para quienes son confeccionistas tradicionales. Con el uso de los tapabocas, los fabricantes de ropa encontraron la posibilidad de continuar produciendo en medio de la cuarentena, para que ello se convirtiera luego en una ventana de negocios.

Existen empresas que se dedicaban a la confección y diseño de prendas para la práctica del ciclismo, o algún otro deporte, vieron con el inicio del aislamiento obligatorio el inicio también de su preocupación por conseguir alguna alternativa y de esta manera continuar pagando la nómina de sus colaboradores.

Para ello, estas comenzaron a buscar información referente a la confección empleada por empresas que se dedicaban a la fabricación del material médico y aún continuaban operando, de este modo hicieron su entrada al segmento de tapabocas.

En estas empresas la mayoría de las personas que trabajan suelen ser madres que son cabeza de familia a las que se les envían las máquinas de coser a sus casas. Inicialmente se fue probando con diversos materiales, entre telas quirúrgicas y antifluido, hasta llegar al material perfecto con el que se podían elaborar chaquetas rompevientos.

En el transcurso del tiempo se han ido ampliando los diseños hacia otros accesorios como buffs o bandanas, que proporcionan la misma protección que el tapabocas, pero también funcionan para realizar ejercicio, debido a que no son recomendables para la práctica deportiva al aire libre.

En medio de todo, el resultado ha sido el esperado y muy positivo en medio de la cuarentena, estas empresas han tenido incluso que contratar a más personal ya que sus clientes no son tan solo los deportistas, sino que se han incorporado las empresas que necesitan dotación para sus empleados. En la actualidad pueden encontrarse quienes producen a diario 500 tapabocas y se ven en la obligación de buscar talleres satélite, debido a que ya les han permitido retornar a la producción de sus confecciones tradicionales.

Para darse a conocer, actúan a través de las redes sociales atendiendo en sus países de origen y enviando a otros países. Cuando se trata de tapabocas para niños, los quirúrgicos no son sencillos de usar, por lo que se deben buscar unos más seguros y cómodos.